‘Alesi’, el eslabón perdido en la evolución de los simios y el hombre

Se trata de un simio de 16 meses de edad que aún conserva los dientes de leche

Laia: el eslabón catalán de la evolución

Un grupo de investigadores ha encontrado en Kenia un cráneo completo de una nueva especie de simio que vivió en África hace 13 millones de años, en el Mioceno Medio. Bautizado como Alesi (de ales, que en la lengua local Turkana significa ancestro) este nuevo espécimen pertenece un grupo hermano de la familia que incluye a gibones, grandes simios y humanos.

El descubrimiento se ha publicado este miércoles en la revista Nature, que recoge la nueva especie descrita por Isaiah Nengo del Anza College de California y Fred Spoor del University College de Londres, con el nombre científico de Nyanzapithecus alesi.

Los restos pertenecen a un periodo del que apenas se tienen cráneos completos, lo que ocurre en el registro fósil que va de los 17 a los 7 millones de años. Esto se agrava al hablar de hace 14 a 10 millones de años de antigüedad, momento para el que no sólo no hay cráneos completos sino que no hay ni un solo fragmento conservado de ellos.

Se trata de un individuo infantil que aún conserva las raíces de los dientes de lechey del que se ha podido incluso reconstruir la dentición adulta a través de una técnica muy sofisticada de rayos X. El método es tan preciso que los científicos han llegado a observar los contornos y las capas de esmalte que este infante formó cada 5 días, lo que ha permitido calcular con detalle que la muerte se produjo cuando sólo contaba con 1 año y cuatro meses de edad.

Aunque la nueva especie muestra algunas similitudes con los gibones, los autores sugieren que evolucionó de una forma distinta ya que el canal semicircular del oído tiene un tamaño relativamente pequeño.

Por esta característica los investigadores también intuyen que la percepción del movimiento que tenían era distinta a la de los gibones, cuya locomoción era más rápida y acrobática. “Alesi era probablemente más parecido a un pequeño chimpancé que a un gibón, que son más acrobáticos”, ha explicado a EL MUNDO Fred Spoor.

El ancestro de esta nueva especie “sería otro Nyanzapithecus de 20 a 15 millones de años de antigüedad”, ha aseverado el investigador. En cuanto al tipo de adaptaciones a las que la nueva especie hizo frente, Spoor no está del todo seguro debido a la carencia de restos fósiles completos para este periodo. “Es difícil de decir”, ha afirmado, “ya que por el momento sólo conocemos otras especies relevantes por sus dientes”, ha añadido.

David Martínez Alba, del Instituto Catalán de Paleontología y experto en este tipo de fósiles, ha comentado a este medio las implicaciones científicas del descubrimiento en Kenia de este cráneo tan bien conservado del Mioceno. “Los hominoideos no están bien representados en el registro fósil. Así que cuando se producen hallazgos de restos más completos cambia la visión de la evolución del grupo“, ha afirmado. “Es un hallazgo interesante porque no es frecuente que esté completo”, ha remarcado.

“El problema es que se trata de un infante, que solo tenía dentición de leche. Como la forma del cráneo varía a lo largo del desarrollo, y se conoce mejor cómo son los adultos, hay una dificultad a la hora de hacer las comparaciones, ya que hay que extrapolar cómo se habría desarrollado“, ha relatado.

“La conclusión científica que se deduce de este estudio, aparte de tratarse de una nueva especie, es que este género es más cercano a los hominoideos actuales de lo que se pensaba“, ha aseverado Martínez.

Sin embargo, este científico que en 2015 describió en la revista Science una nueva especie llamada Pliobates cataloniae, no está del todo de acuerdo con los resultados de parentesco obtenidos en este estudio. Nengo y Spoor colocan Pliobates en un punto basal de la evolución, lo que no concuerda con los datos de Martínez.

En todo caso, “las clasificaciones evolutivas son provisionales y dependen de los rasgos que se hayan tenido en cuenta a la hora de hacer el análisis”, ha dicho Martínez, quien pone de relieve unas contradicciones que son normales en este método y a las que están acostumbrados todos estos investigadores.

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