Descubren una relación entre los melanomas y la materia oscura

En un impactante artículo recién publicado en Biophysical Reviews and Letters, un equipo de investigadores acaba de anunciar un descubrimiento excepcional: existe una correlación, posiblemente de causa y efecto, entre las invisibles partículas de materia oscura que permean el Universo y los melanomas, una grave variedad de cáncer de piel. El hallazgo abre las puertas a toda una serie de nuevos estudios “interdisciplinares”, investigaciones que tratarán de establecer la relación que existe entre la Física y la Medicina.

En su artículo, Konstantin Zioutas, del Departamento de Física de la Universidad de Patras, en Grecia, y Edward L Valachovic, del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de Albany, en Nueva York, afirman que se trata de “la primera vez que se observa una relación planetaria en Medicina”.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores revisaron los datos de incidencia de melanomas en Estados Unidos entre 1973 y 2011, y hallaron una sorprendente “correlación planetaria” en cerca del 10% de los diagnósticos. La hipótesis, según puede leerse en el artículo, es que “la transmisión de materia invisible del sector oscuro, cuyo flujo puede aumentar ocasionalmente hacia la Tierra a través del enfoque gravitacional planetario, e incluso mucho más fuertemente a causa del Sol, podría ser la explicación de entre el 1 y el 10% de los diagnósticos de melanoma”.

Los dos científicos observaron el rápido comportamiento oscilatorio de los diagnósticos de melanoma en Estados Unidos en un periodo de 38 años, desde 1973 hasta 2011. En ausencia de cualquier evento periódico que pudiera influir, la distribución de los casos de melanoma debería ser aleatoria. Pero los datos indicaban lo contrario y, según los investigadores, con una significación estadística muy por encima del 5 sigma, lo que hace muy improbable que la correlación detectada se deba a fallos en los cálculos o en el tratamiento de los datos.

El paso siguiente fue realizar una serie de análisis estadísticos complejos, así como simulaciones informáticas con los datos planetarios disponibles. Lo que llevó a descubrir que la aparición de los melanomas mostraba una periodicidad que coincide casi perfectamente con el período orbital de Mercurio (88 días). Una correlación estadística inesperada y que arroja una luz completamente nueva sobre viejo misterio de las posibles interacciones entre estrellas y planetas con el cuerpo humano.

Como se ha dicho, la idea principal es que las corrientes de “materia invisible” que llegan a la Tierra se intensifican ocasionalmente, debido a los efectos del enfoque gravitatorio del Sol o de otros planetas, lo que aumenta su velocidad de interacción con el cuerpo humano. Para los investigadores, esa parece ser la única explicación viable para la sorprendente relación planetaria y la aparición de melanomas.

Resulta cuando menos curioso que al final, el propio cuerpo humano sea, al mismo tiempo, tanto el objetivo como el detector del “Universo oscuro” que nos rodea. Como se sabe muy bien, la materia ordinaria, de la que están hechas las personas, los planetas, las estrellas y todas las galaxias que podemos ver, apenas si dan cuenta de algo menos del 5% de la masa total del Universo en que vivimos. El restante 95%, la inmensa mayor parte, está hecho de materia y energía “oscuras”, indetectables por nuestros instrumentos y de las que prácticamente no sabemos nada.

A partir de ahora, los investigadores que buscan materia oscura dispondrán, estudiando con más precisión dónde y cuándo se realizaron los diagnósticos de cáncer, y analizando esos procesos de interacción a nivel microscópico, de una nueva y poderosa herramienta que ayude desentrañar, por fin, la naturaleza de esa materia invisible.

En palabras de Konstantin Zioutas, “este trabajo interdisciplinario y listo para usar se basa en la suposición herética de que no todos los componentes de la materia oscura interactúan de una forma extremadamente débil con la materia normal. Una investigación sistemática de seguimiento podría acercarnos más al origen del melanoma, desentrañando también la naturaleza del universo oscuro en el que vivimos”.

Edward L Valachovic, el segundo de los autores, señala por su parte que “La causa subyacente de la manifestación del cáncer es un misterio desde hace mucho tiempo. Y el tan debatido universo oscuro bien podría formar parte de sus procesos biológicos y fisiológicos, tal y como lo defiende el análisis de datos estadísticos de este trabajo. Hasta dónde nos pueden llevar esos diagnósticos de algunas clases de melanomas que coinciden con periodos orbitales planetarios es algo que está abierto a la especulación y a nuevas sugerencias. Para avanzar en este enfoque en Medicina, habría que redefinir las plantillas y tablas actuales. Y sería necesario empezar a registrar datos médicos diariamente, o por lo menos semanalmente”.

“Esta primera observación en Medicina es una derivada del experimento CAST en el CERN -concluye Zloutas- , pero tenemos que esperar a que se realicen más”.

FUENTE ABC.ES

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