Los Mascaritos de San Felices de Buelna se celebraban en febrero aproximadamente. Salían por las calles dos hombres disfrazados de mujeres y dos mujeres disfrazadas de hombres, Utilizaban ropas viejas y se tapaban la cara con máscaras o trapos viejos. Recorrían todas las calles de los pueblos detrás de los chavales con el fin de atraparlos. Daban gritos, saltaban y formaban una gran algarabía, a veces iban acompañados de campanos y panderetas para hacer ruido. Los críos tenían que intentar que no les atraparan porque si eso ocurría los Mascaritos les abrazaban y cantaban y era una gran humillación para los chavales.

 “Mira en esta casa que hay aquí que da para la parte de acá (hace señas) ahi vivia una señora sola, se llamaba la tía Matilde. Esa mujer estaba sola y por la noche le andaba por toda la casa el cesto de las patatas con peladuras y todo el solo. 

Y a la otra noche en lugar de ser el cesto le andaban los quesos. Tenía los quesos secando, ya saben hacían queso. Y andaban los quesos por toda la casa rodando. Y por la noche la mujer se fue a la cama y que le pegaban tortas en la cara y que empezó a pedir auxilio, auxilio y los quesos seguían rodando y el cesto de las patatas también…solos.

 

La mujer lo pasó mal de aquella y le pegaban azotes en la cara mientras estaba en la cama”
Informante: Gori López